Re-exploración de la Cueva del Manantial

Mayo de 2010.

El pasado jueves 27 de Mayo dos miembros del CEA, Jhonatan y Jero, subimos hasta Canfranc para visitar la cueva del Manantial y dar un vistazo a su terminación, pues en la topo que teníamos se veía un posible paso sifonante o directamente sifón, tras el cual podría tener continuación. Esta cueva fue explorada y hecho un croquis en el año 1965 por el catalán Lluis Auroux, y desde entonces no hay noticias de que nadie volviera a revisarla.
Partiendo desde el cementerio, se cruza el puente y se sigue un pequeño sendero hasta llegar a la barranquera que cruza por debajo de la vía del tren. Se remonta esta hasta que al final se llega a la boca de la cavidad. En esta ocasión y debido al deshielo sale una gran cantidad de agua por la boca, saliendo esta al exterior y dándole a la barranquera un gran caudal, estando normalmente seca el resto del año.
Tras una horita de subida decidimos que entre solo Jero a echar un ojo, pues al no contar con tanto caudal solo el lleva neopreno para bucear el sifón, y es fácil que se encuentre alguna badina que cubra.
Se hace una primera entrada para ver como es el agujero y comprobar que merece la pena portear la botella pequeña que habíamos subido. En esta entrada se comprueba que si que hay un par de pasos bajos que obligan a remojarse entero; tras unos 10 minutos se llega al fondo y ya se ve a simple vista que todo el agua mana por una grieta que va a ser impenetrable (apenas 20 cms.), pero como las ganas de encontrar un agujero “buceable” son mayores, se decide volver a por unas gafas y foco para cerciorarse de que realmente no se cabe. En apenas 20 minutos se sale y vuelve a entrar con un foco y gafas y se comprueba finalmente que lo que era un agujero con buena pinta acaba siendo otro “cagadero”.
La cueva en si es bonita con agua pero pequeña, apenas 100m, por lo que no es como para ir de propio, pero si algún día estáis aburridos por la zona merece la pena, siempre que no vayáis cargados con algo de equipo de buceo je je.
Tras volver al coche y recoger, paramos en Villanua para echar un “bocadito” y volver a casa no muy tarde, que Jero tiene que bañar a Raúl y contarle la milonga de día que ha tenido a ver si así lo engancha al tema cuando sea mayor.
Una actividad de día que prometía un mejor final de exploración pero que es agradable como para pasar un día de primavera con los colegas en el Piri.
Seguiremos informando



 

 

 

 

 

Texto Jero y fotos Jony