Historia del Barranquismo
Desde siempre, el hombre se ha adentrado dentro de los desfiladeros de los ríos, y de sus cañones y barrancos. Los primeros visitantes iban en busca de sus recursos en relación a la pesca y caza. También desde la antigüedad se efectuaron incursiones a los mismos de cara al suministro de agua o al aprovechamiento para molinos y batanes, realizando en ellos pequeñas obras hidráulicas.
La historia del Barranquismo, en su faceta más deportiva y con inquietud exploratoria, es consecuencia directa de la historia de la espeleología moderna, y son estos mismos primeros espeleólogos los que comienzan la historia de este deporte, que debido a la técnica que desarrollan es mucho más cercana a la propia del descenso de barrancos que la utilizada en el alpinismo. Se tiene pues que considerar a Eduard Martel como uno de los primeros barranquistas conocidos, que ya en 1888 realiza el descenso de cañón subterráneo de Bramabiau (Gard- Lozère, Francia).
Ya en los años 50, podemos resaltar la instalación, por parte de miembros de club Peña Guara de Huesca, de las 240 clavijas para el ascenso y descenso de la Canal del Palomo, en la Sierra de Guara (1954). También en dicha sierra, el remonte por Paul Minvielle del Balces superior y los oscuros del Mascún (1956), y el primer descenso del río Vero (1961).
En las décadas siguientes, otra serie de equipos han ido completando sistemáticamente las posibilidades del sector y ampliando considerablemente los descensos hacia el resto de la cordillera. Esta exploración más reciente se desarrolla en su mayor parte durante los años ochenta, fruto en muchas de las ocasiones de la iniciativa de grupos espeleológicos: GIE de Peña Guara, EI SIE del Centre Excursionista Aliga de Barcelona, el GIE del Centro Excursionista de Gracia,…
En 1977, aparece la primera topoguía de España, realizada por Pierre Minvielle. Y es en 1980 por obra de Jean Paul Pontroue cuando se descubre la actividad al gran público con la publicación: “Los cañones de la sierra de Guara”.
A finales de los 80, en 1989, la Federación Aragonesa de Espeleología (FAE), crea su comité de barrancos, convirtiéndose en el primero en el territorio español. Ya en junio de 1990, el reciente comité, organiza el primer curso de descenso de barrancos.
En 1991, Fernando Bierge y Eduardo Salamero, editan la guía “Huesca, Cañones y Barrancos”, donde se encuentra amplia información sobre el descenso de barrancos en la Sierra de Guara, y que da un fuerte empuje a esta nueva modalidad deportiva.
El descenso de barrancos comienza a sufrir un impulso importante. La Sierra de Guara es el objetivo de miles de personas durante el verano. De la mano de esta popularidad llegan los primeros accidentes, la mayoría de ellos provocados por imprudencias graves de los visitantes, que en su ánimo de diversión no se procuran la suficiente formación técnica.
En 1993 se realiza el 1o Campeonato Nacional de Descenso de Barrancos, organizado por el CEA (Zaragoza).
El 1994 se organizan en Puyarruego (Huesca) las Primeras Jornadas de Conservación en Descenso de Barrancos. Éstas son impulsadas por la FAE. Terminadas las exploraciones, se comienzan las reequipaciones de barrancos. Por parte del comité de barrancos de la FAE se reequipan: Espuena, Gorgas de la Pez, Palomeras del Flumen, La Larri superior, Consusa inferior…
En 2002, en Morillo de Tous, en el Sobrarbe, se celebró la RIC (Rassemblement international canyon) que se considera el primer encuentro barranquista en España.
En años posteriores se fueron creando encuentros nacionales e internacionales de la mano de las distintas federaciones autonómicas. En 2009, las federaciones aragonesas de montaña y espeleología se unen a las correspondientes catalanas para realizar el primer Gorgs-Mayencos en tierras Oscenses. Este es el punto de partida del encuentro Mayencos, referente en encuentros técnicos, que se realizará durante 4 ediciones por las federaciones aragonesas.
También en Aragón, y desde el año 2017, se celebra cada 2 años el reconocido encuentro Pirineo Canyón, organizado por el grupo CAS en la localidad de Boltaña. Así mismo, en las últimas décadas lo más resaltable son también las grandes expediciones exploratorias a parajes remotos e inexplorados de países sudamericanos, africanos o asiáticos. Entre éstos podemos reseñar, por ser organizados por miembros del CEA, las 4 expediciones de apertura a Nepal. En la última de las cuales (2013) se logró descender el Runchet Khola, con un descenso de 2.459 m, lo que supuso en esa ocasión un record mundial de apertura de barranco.
Geología de los Barrancos
Los barrancos existen allí donde la tierra se eleva con rapidez y da al agua enorme energía para erosionar rocas, transportar sedimentos y abrir grandes zanjas en el paisaje
La denominación de barranco o cañón se aplica a los cauces entallados producidos por el paso del agua natural en las rocas de los macizos montañosos. Al discurrir entre esos materiales, la acción del agua produce una serie de fenómenos, condicionados por la composición y disposición de estas rocas, el desnivel a salvar, el caudal y su velocidad, la composición química del agua e incluso su temperatura y los materiales arrastrados por el agua. De forma general, se conoce como barranco a aquellas entalladuras cuyo caudal suele ser estacionario o fruto de aportes debidos a tormentas o deshielos, mientras que el cañón es aquel cuyo caudal es más o menos perenne. Otra característica diferenciadora podría ser el desnivel a salvar, siendo mayor en el barranco que en el cañón.
Estos barrancos forman parte de la cuenca de drenaje de un sistema fluvial, y atendiendo a ella se pueden encontrar dos tipos principales:
Barrancos Autóctonos, creados por las aguas en la parte inicial de la cuenca de drenaje, típicos de alta montaña y por tanto de fuerte desnivel. Barrancos Alóctonos, creados por las aguas de cuencas de drenaje alejadas, característicos de pendientes más moderadas en las que se ven obligadas a cortar los relieves que se interponen en su camino.
La formación y morfología de un barranco está determinada por diversos factores:
- El caudal y la velocidad de la corriente
- El desnivel por el que transcurre la corriente
- Las litologías
- La estructura tectónica del macizo montañoso
El agua por su parte, actúa de dos formas:
- Mecánica, denominada erosión: en la que el agua tiende a encajarse en el
terreno buscando su nivel de base. - Química, el agua puede atravesar un macizo constituido por rocas solubles,
calizas por ejemplo.
En función del tipo de roca, la circulación del agua puede provocar diferentes fenómenos como la erosión o la disolución de esos materiales, formando diversos accidentes geológicos, como pueden ser cascadas, badinas o marmitas, bien sea en profundas gargantas o incluso en terrenos más o menos abiertos. El agua, debido a la fuerza de la gravedad, busca el camino más bajo, penetrando en fisuras y diaclasas y erosionando aquellos materiales más débiles. En el caso de la disolución influye, además de la fuerza cinética del agua, la capacidad de disolución del material, es el caso de las rocas de tipo calcáreo, en la que la composición del agua y su temperatura, disuelven la roca. Además, se añade la erosión mecánica producida por los materiales arrastrados por el agua, sobre todo en crecidas, donde el agua que es aportada por tormentas, por ejemplo, arrastra materiales de las laderas hacia el cauce y estos materiales provocan la erosión de la roca.
Las rocas más favorables a la formación de los cañones y barrancos son aquellas compactas y bien cementadas. Normalmente, se forman en la mayoría de las rocas sedimentarias con esas características y también en las metamórficas o de origen ígneo que tengan una disposición homogénea. En rocas esquistosas o finamente estratificadas, como pueden ser las pizarras, la formación de los cañones es muy rara, aunque una excepción podría ser el flysch, de origen calizo estratificado en finos bancos.
La disposición de los materiales también es un factor determinante. En rocas sedimentarias, la disposición forma estratos horizontales, aunque posteriormente, y debido a movimientos tectónicos, esos estratos pueden sufrir todo tipo de deformaciones. No ocurre igual con las rocas de origen metamórfico o ígneo, las cuales pueden tener formas variadas más o menos compactas. En los estratos horizontales, los cañones se formarán preferentemente en las zonas donde existan fracturas y diaclasas, mientras que en rocas afectadas por plegamientos, el agua transcurrirá por las juntas de estratificación y las fracturas, ya que estos plegamientos tienden a producir zonas más débiles donde la roca es más fácilmente atacada por el agua.
Geomorfología de los barrancos:
Superficies de erosión diferencial: Los materiales más blandos se erosionan más fácilmente que los más duros.
Bloques empotrados: Se producen caídas de bloques pero no hay anchura suficiente para que caigan al fondo y quedan atascados
Cascadas: La cascadas están sobre materiales duros que son difíciles de erosionar y no suavizan la pendiente. Los saltos también se pueden crear por la aparición de bloques, piedras, o troncos empotrados, que quedan atascados entre las paredes del barranco y el agua que cae empieza a erosionar la base.
Marmitas: Se forman por el pulido constante de piedras en el lecho del río.
Rápidos: El estrechamiento del ancho del cauce provoca un aumento de la velocidad en las aguas.
Conservación y medio ambiente
El principal riesgo que representa el descenso de barrancos para el hábitat natural, es la degradación de los biotopos de los fondos arenosos y de gravas de los cauces de los ríos por los que se progresa.
Como regla general se recomienda siempre que se pueda, pisar fuera del cauce del rio intentando no remover el lecho fluvial en caso de que la profundidad de agua sea escasa (menor de 40-50 cm) e impida la natación; de esta manera, se reduce en gran medida el impacto ambiental sobre el ecosistema fluvial, sobre su fauna y flora.
Otras especies que pueden verse afectadas por la práctica del barranquismo, son las aves, a las que la presencia humana puede alterar en períodos de nidificación o cría.
El descenso de barrancos como práctica deportiva que se desarrolla en el medio natural, nos ha de permitir integrarnos en él, de la forma más armónica posible.
Normas básicas
Si bien el sentido común es nuestro mejor aliado, bueno será tener en cuenta algunas normas:
- Evitar la masificación, recomendamos el descenso en grupos reducidos.
- Cuidar la flora y fauna que nos encontremos tanto en el cañón, como en su aproximación y retorno. Para no erosionar innecesariamente, se transitará por caminos y senderos ya establecidos.
- Respetar las fincas privadas y las reglamentaciones existentes: restricciones por nidificación, aprovechamientos cinegéticos, forestales, ganaderos o cualquier otra restricción.
- No acampar, ni vivaquear en sitio no permitidos. No dejar el vehículo obstaculizando pistas ni caminos.
- Evitar el exceso innecesario de instalaciones, así como la apertura sin objeto de vías paralelas.
- Evitar el abandono de cualquier resto o desperdicio, orgánico o inorgánico, biodegradable o no. No hacer las deposiciones en las proximidades de los cauces de los ríos o arroyos, así como en las proximidades de los caminos.
- No realizar fuego, ni arrojar colillas.
- No provocar excesivo ruido (gritos, silbatos, chillidos,…) para no interferir la vida de los animales que habitan el medio.
- No recolectar ejemplares de flora, roca o mineral. Cuando existan ejemplares de fauna y flora amenazada deberá de extremarse la precaución.
- No se permite alterar o destruir elementos de interés arqueológico o geológico.
- No utilizar jabones y detergentes ni en los arroyos ni en los ríos.
- Recoger y limpiar, en la medida de lo posible, restos de plásticos o basuras encontrados en la realización de la actividad. Muchas veces son pequeños plásticos o residuos que no cuesta nada recoger y tirarlos en las basuras de los pueblos cercanos.
- Para evitar la contaminación y propagación de bacterias o microorganismos de unos cauces a otros, que pudieran alterar el ecosistema de los ríos, se aconseja limpiar y dejar secar el neopreno y todo el equipo del deportista, antes de cambiar de cauce.
- Difundiremos los comportamientos respetuosos con el medio, intentando dejar la menor huella y el menor impacto posible.
Prevención y seguridad
Si quieres practicar barranquismo con seguridad ten en cuenta que se trata de una actividad técnica que exige un material y unas habilidades de las que deberás disponer. Recuerda que en el barranquismo gran parte de lo que te pueda suceder depende de ti, de tus acciones y decisiones, así que por tu disfrute y el de quienes te acompañan nunca olvides seguir estos consejos:
Planifica la actividad
- Escoge un barranco adecuado a la experiencia del grupo.
- Infórmate de sus dificultades técnicas y calcula una previsión de horario.
- Averigua datos sobre el caudal actual y consulta la previsión meteorológica.
- Ten presentes los posibles escapes del barranco por si tuvieras que abandonarlo antes de finalizarlo.
- El barranco puede cambiar cada año su forma: busca información reciente.
- Fórmate en clubes de espeleología o montaña y recíclate periódicamente.
- Avisa a dónde vas y el horario en que tienes previsto regresar.
Equipa tu mochila
- Calzado apropiado.
- Casco homologado.
- Neopreno completo 5 mm.
- Escarpines.
- Arnés, cuerda, cabos de anclaje, descensor y material para equipar si el barranco lo requiere (rotura alguna instalación o escape obligado).
- Agua y comida suficientes.
- Teléfono móvil con la batería cargada.
- Botiquín.
- Linterna o frontal.
- Silbato.
- Croquis y/o descripción del barranco-
- Bidón estanco.
- Navaja.
Actúa con prudencia
- Inicia la actividad a una hora prudente.
- El objetivo es disfrutar, valora si el resto del grupo también está teniendo una buena experiencia.
- No te separes de tus acompañantes, ni dejes a nadie solo.
- Si es necesario, ten en cuenta los posibles escapes y utilízalos si algo no sale como debería. Podrás volver otro día.
- Nunca saltes en una poza sin comprobar antes su profundidad o la presencia de obstáculos. Después de fuertes tormentas los cauces pueden estar obstruidos.
- Utiliza el croquis del barranco y tu cálculo de horario para asegurarte de que vas sobre lo previsto.
- En caso de accidente, no pierdas la calma y actúa con tranquilidad, asegura a la persona accidentada y el lugar. Evita ponerte tu mismo en peligro.
(CONTACTA CON EL 112) - Bebe y come adecuadamente, evita las deshidrataciones y las hipotermias.
- Extremar el cuidado en las zonas de caos: puede haber sifones peligrosos.
- Comprueba que la meteorología no supone un riesgo.
Y recuerda, para practicar barranquismo con seguridad...
- Si quieres disfrutar de un barranco pero no tienes la preparación adecuada puedes contratar un guía, profesional en la gestión del riesgo, que te enseñará a disfrutar del deporte y a conocer el medio.
- El descenso de barrancos es una actividad que entraña riesgo y para la que es necesario una formación técnica y experiencia.
Practicar barranquismo con seguridad es tu decisión, pero también tu responsabilidad.
Fuente: Campaña Montaña Segura (Gobierno de Aragón)
www.montanasegura.com